jueves, 26 de agosto de 2010

Una vida fuera de la vida...

...tal y como el grupo de los lantánidos y actínidos de la tabla periódica.



Vuelvo a tener la sensación de que no he estado en Alemania 6 meses, de que ha sido todo un sueño y todos los recuerdos están emborronados. Necesito ver las fotos para recordar lo que hice y recordar que fue verdad, porque han pasado cosas malas, buenas y muy buenas que merecen la pena ser recordadas.
Debe ser por el cambio brusco de vivir tanto tiempo en sitios lejanos, que no asocio mi vida en casa con mi vida fuera. Por eso, aunque con palabras robadas de una amiga, creo que el título de este mi post describe mi experiencia perfectamente. Bien podría valer para otro blog que yo me sé.
Todo el mundo debería vivir fuera de la vida por un tiempo.


Zur erinnerung an der unvergessliche Tage

domingo, 22 de agosto de 2010

Transición

Ea, fin de otro semestre. Mañana me voy a casa desde Berlín, vine a visitar a Robbie. Yo no se que tiene esta ciudad que me da escalofríos de placer...(me repito), aunque me parece demasiado esparcida, con demasiados huecos vacíos que no me gustan. Pero hay detalles…  Por ejemplo en Berlín hay 3 tipos de S-Bahn, los que cuyos frenos no funcionan bien y en invierno se pasan de parada porque simplemente se resbalan; los que arden espontáneamente y los que funcionan bien pero tienen el suelo oxidado.


Ayer fuimos a pasear por el centro y a buscar partituras. Fuimos a la peor biblioteca universitaria donde he estado, la biblioteca central de la Humboldt Universität. Está fatal  organizada, las escaleras para entrar no se encuentran, te ponen señales que no conducen a ningún sitio, he incluso otras escaleras que tampoco llevan a nada. Para encontrar los libros es otra aventura.
Hoy hemos hecho una excursión a Teufelsberg, una colina hecha a partir de los escombros de la guerra. Hay una estación antigua de la CIA rodeada de alambrada, donde la gente se cuela por agujeros. Cuando los de la CIA se fueron dejaron todos su cachivaches allí, que la gente ha ido robando poco a poco. La ciudad está alrededor de la colina, y desde distintos puntos se puede ver. No como desde la torre de la televisión, ni mucho menos, pero por lo menos es gratis, y es una excursión.





Los últimos días en Würzburg fueron un aburrimiento, desde que mis amigos se fueron yendo, especialmente Laura. De todas formas tenía mucho trabajo de laboratorio y estrés. La presentación que tuve que hacer al final salió bien.



La despedida de Würzburg fue bonita, me fui por ahí con Manuel y nos encontramos a su amiga Steffi por el río, que nos invitó a cenar a su casa a las tantas de la noche.
La conclusión principal que puedo sacar en este momento de este semestre es: Es una mierda conocer gente y tener amigos sueltos por el mundo que tardaré mucho tiempo en volver a ver. Y aunque duela dejar cosas atrás, ha sido interesante vivir de forma tan diferente en tan poco periodo de tiempo. A partir de mañana me espera otra vida de nuevo. Espero que este año no haya sido el mejor de mi vida, sino que los haya incluso mejores.

Dejo Alemania desde la capital.


miércoles, 11 de agosto de 2010

Würzburg

Este es el mes final, donde se despide la gente, el trabajo del laboratorio me agobia y la comida se me acaba.


Julio acabó con la despedida de Natalia, y Agosto empezó con la cena tradicional alemana que nos debían Michi y Patrick por una apuesta. Lloviendo, por supuesto, como manda el climograma. El lunes fue la despedida de Johan y el martes la de Laura, mi lazarilla. Ayer fue la despedida de William y hoy la de Anna "tándem", y Patrick. Mañana me visita Julia.
Mientras tanto mi vida sigue, tengo que acabar los experimentos corriendo y estoy bastante agobiada. Así que tengo poco tiempo para darme cuenta que este semestre se acaba, aunque, de vez en cuando, cuando estoy pipeteando sola, se me hace un nudo el estómago y me sale alguna lagrimilla. Llevo una semana con una cara que no es la mía.
He decidido hacer fotos de detalles de Würzburg, y aquí están:





miércoles, 4 de agosto de 2010

miércoles, 28 de julio de 2010

Juan Andrés tonto tú

Ayer despedí a mi familia en el aeropuerto de Frankfurt.


Llegaron el día 20 de Julio, para hacer un viajecito por Alemania. Fuimos con el coche alquilado desde Frankfurt hasta el macizo del Harz, un parque natural por el centro de Alemania, en Nieder-Sachsen. Las tres primeras noches dormimos en Goslar, un pueblo muy bonito con casas que fueron construidas entre los siglos XVI y XVIII, la época de cuanto estuvo en auge.




El segundo día nos fuimos a explorar el Harz. Desde Torfhaus hay senderos por el campo, y uno que lleva hasta el Brocken, el pico más alto de la zona. Eran 7.5 km aproximadamente, pero nosotros anduvimos 3/4 partes y nos dimos la vuelta. Por allí también hay un camino que hizo Goethe, que dicen que le inspiró para escribir "Fausto".



Por la tarde quisimos ir a unas cuevas camino de Elbingerode, pero justo cuando estabamos casi llegando, había unas obras en la carretera y tuvimos que dar la vuelta. Un camionero nos avisó, pero no me fie. Quisimos ir también al Castillo de Wernigerode, pero estaba lloviendo y había que subir una cuesta muy larga andando, además había dolores de cabeza, así que nos echamos una siesta en el coche en el aparcamiento y a casa de vuelta.

Al día siguiente fuimos a Quedlinburg por la mañana y por la tarde a Thale, en Sachsen-Anhalt, de donde salen muchos más senderos para caminar por el campo, pero nosotros subimos con uno de los dos teleféricos al pico de Hexentanzplatz (donde las brujas de los cuentos alemanes bailan). 












Después de Goslar bajamos hacia Göttingen, que en realidad no tiene nada. Es una ciudad universitaria pero no es muy bonita de visitar. Esta foto es en la fuente de la Plaza del Mercado.

Allí sin embargo nos encontramos al grupo de músicos callejeros que tocaron en Goslar los días anteriores, (dos acordeones, una trompeta, un contrabajo de 3 cuerdas y un pariente de un piano con patas desmontables que se transporta en una carretilla). ¡Nos reconocieron y todo!
Dormimos en Göttingen y al día siguiente fuimos a Würzburg, donde mi familia se quedó otras 2 noches:
     
     - ...room 122
     -??... Good night...




Me harté de comer en este viaje, gracias por invitarme papá y mamá. Cuando os fuisteis me entraron ganas de volverme a mi casita, estoy ya cansada de tantos alemanes, menos mal que me queda vuestro jamón, el salchichón de la abuela y los frutos secos de Charo. ¡Besos a todos, y nos vemos en poco tiempo!

lunes, 12 de julio de 2010

Lluvia y cebolla

Está cayendo ahora mismo una tormenta de verano. Le ha costado la verdad... en el mapa del tiempo Würzburg era una isla de calor entre ciudades lluviosas. Ya olía demasiado a paja seca como en Miajadas o como en la UPO cuando los exámenes.
Mientras tanto, hago tortilla de papas para la gente de mi laboratorio. Les encanta.

Mi tiempo aquí se acaba y me estoy empezando a agobiar, porque hay tantas cosas que aún no hecho y veo que me quedo solita. La gente está haciendo los exámenes y se van a sus respectivos países en cuestión de semanas. Los que son de aquí hacen masters fuera o acaban ya sus estudios y se van con sus padres. Y eso me pone triste. No me gusta que la gente que he conocido y a la que he cogido cariño se vaya. No me gusta que la gente viva tan lejos unas de otras, o que ni siquiera sepa donde van a vivir el año que viene o los siguientes... la gente empieza sus vidas fuera de la Universidad (tanto aquí como en España), y el contacto se irá perdiendo... aunque espero que no, porque pienso visitar a la gente que es más importante para mí allá donde estén.
Le dije a alguien una vez que el mundo es demasiado grande, y me contestó: No, los billetes de avión son demasiado caros.
Y es verdad, el mundo ya no es tan grande para mí, ( físicamente sí, no se puede dar la vuelta al mundo en un fin de semana, pero no me parece tan imposible ni loco pensar en visitar cada país). Me puedo pasear por Australia y por Alemania como Pedro por su casa. Y eso me hace feliz. Pero también me agobia pensar que no me dará tiempo antes de hacerme vieja! ¡Si ni siquiera me ha dado tiempo hacer lo que había pensado en este semestre... necesitaría dos vidas y media para hacer todo lo que quiero hacer antes de ser una jubilada en zapatillas!

Bueno, las patatas ya están listas.

jueves, 8 de julio de 2010

+38ºC

Ya se siente el verano, ¡por fin! Alemania se despierta en Julio, a las 5 de la mañana.
De repente hay muchos conciertos en la calle, festivales, teatro, barbacoas... Los "jardines de cerveza" abren y nadie se queda en casa. Las niñas toman el sol en bikini en los parques, los estudiantes se van al río, y los turistas aparecen por las calles del centro. Ya puedo decir que me quiero queda aquí, porque ahora es cuando más se disfruta. Se pueden hacer más cosas aparte de siempre salir a los mismos lugares donde van los Erasmus a emborracharse. Y he aprendido a tener mi propio Erasmus, hago lo que me da la gana con la gente que me da la gana sin tener por qué seguir a la masa de extranjeros. La pena es que me queda ya sólo mes y medio aquí.
El penúltimo fin de semana de junio fuimos al Sonst und Draussen.


El 24 de Junio fue el Campus Lichter, arriba en el Campus, había grupos de gente tocando, casetas de comida y bebida, malabares y muchos estudiantes.




El 30 de Junio fue la Internationales Abend, un invento de la oficina de extranjeros de aquí. Los estudiantes montaron mesas con información de sus países en el Botanischer Garten, exposiciones de fotos de Erasmus y hubo música y malabares también. Es un excusa más para conocer gente y hablar, porque muchos puestos era muy sosos, excepto algunos como el de Rumanía.



Después nos fuimos corriendo con la bici a toda pastilla a la fiesta del vino del jardín de la Residenz antes de que cerraran las casetas. El río se ve así de bonito ahora.


El sábado de la semana pasada hizo el dia más caluroso del año y me fui de excursión en una furgoneta con un coordinador Eramus para los suecos, Johan, y un puñado de extranjeros más. Visitamos dos pueblecitos de al lado de Würzburg por la mañana; Dettelbach y Volkach, que están a la orilla del Main. Por esa zona el río va haciendo curvas y en los campos de alrededor hay muchos viñedos.




A almorzar fuimos a una Festung que hay por allí cerca convertida en restaurante, y nos pusimos púos. Para bajar la comida nos fuimos a un lago a nadar, y ¡allí entre los matojos secos encontramos un Coche de los Helados! A las 16.00 condujimos hacia Würzburg para ver en un bar ganar a Alemania contra Argentina.

El domingo hubo una fiesta en el Denklerblock, que es un conjunto de edificios donde vivían los obreros de las fábricas y ahora viven los estudiantes hippies. Montan en el patio interior una fiesta entre todos donde bajan sofás, lámparas de papel, comida y bebida y tocan grupos. Es una de las fiestas más famosas entre los estudiantes alemanes de Würzburg.


Ayer por supuesto quedamos Laura, Natalia y yo con nuestros amigos alemanes a ver el partido Spanien gegen Deutschland. Los alemanes también lloran. O al menos les brillan los ojos de pena. aún así nos fuimos todos a celebrar a la Sanderstrasse, la calle de los bares donde se ve el fútbol y se celebra, gane quien gane.



Hoy he ido al laboratorio y todos los alemanes que se rieron de mí ayer, han venido a saludarme y a pedir la tortilla que les prometí si perdían. ¡Pero tendrán que esperar hasta el lunes! En el laboratorio me tienen ya cariño, a pesar de que de vez en cuando se me escurre algo de las manos y lo parto. O de que me intento escaquear de las presentaciones de los miércoles a las 9 de la mañana. De todas formas estoy un poco estresada porque me queda un mes ¡¡y no tengo resultados para mi proyecto!!

domingo, 20 de junio de 2010

Viaje al Noreste: Berlin




Fue un viaje fantástico, con un grupo de 30 estudiantes internacionales, preparado desde la Universidad. Viajamos con el ICE (el tren rápido de Alemania), y visitamos cada día museos y monumentos, edificios importantes y barrios. Llegamos el sábado y nos quedamos una semana, que se pasó volando.


Berlín, a pesar de ser la penúltima casilla del Monopoly de Europa, la capital de Alemania no es nada cara. Tiene tantos habitantes como Madrid, pero está muy expandida, no hay muchos edificios altos. Hay un barrio en el este lleno de estudiantes y bares donde hay medios litros de cerveza a un euro y pizzas a dos. Me quedé sin embargo con las ganas de probar la cerveza berlinesa a la que le echan zumitos y cosas y es de colores...


En la parte este hay muchos edificios con arquitectura soviética, un poco feuchos.
Los barrios del oeste son los de los ricos y son más caros, y es donde están la mayoría de los momumentos.


La Puerta de Brandemburgo es el símbolo importante de la época en que Berlín era la capital de Prusia, y por delante de ella pasaba el Muro de Berlín. Cerca de esta puerta está el edificio del Reichstag, el Parlamento Alemán, cuya cúpula fue reconstruida en 1999 y es de cristal. Cualquiera puede entrar gratis con una audioguía y subir arriba de la cúpula, que es mejor que pagar 10 euros por el ascensor que sube a la torre de la televisión. Al Parlamento se puede entrar cuando hay políticos y escuchar sus decisiones (según la audioguía).



Después de la II Guerra Mundial, Alemania fue dividida en 4 sectores bajo el mando de los países aliados, y Berlín en sí también: EEUU en el sur, Reino Unido en el oeste, Francia en el norte y URSS en el este. En 1948 los sectores de los aliados se unificaron y constituyeron la RFA, la parte soviética pasó a ser la RDA, y el oeste de Berlín pasó a ser una "isla" dentro de la parte soviética.



En agosto de 1961 la RDA empezó a construir el muro para evitar el paso de ciudadanos hacia la parte oeste. Cambiaron el grosor varias veces y añadieron mecanismos que se autodisparaban en las vallas metálicas e hirieron de muerte a muchas personas.



Hay un museo junto al paso fronterizo Checkpoint Charlie donde explican con muchas fotos, recortes de periódicos y arte la historia del muro y las distintas estrategias de fuga. En 1989 el muro se abrió y en 1990 la RDA se unificó con la RFA.

Enfrente del edificio del Reichstg está el Tiergarten (que no es el zoológico). Este jardín está repoblado, ya que en la postguerra se cortaron los árboles para leña y para utilizar la tierra como huerto.


Los otros museos que visitamos fueron el Technikmuseum, el Jüdisches Museum (es un museo buenísimo con historia de los judíos desde la Edad Media hasta ahora, muy entretenido y moderno) , y el Pergamonmuseum (con restos arqueológicos de la ciudad de Pérgamo y de Babilonia entre otros).


Visitamos Potsdam, que está a media hora en S-Bahn. Potsdam es la capital de Brandemburg. Es pequeño pero tiene un jardín enorme, el Parks Sanssoucci, donde el Rey de Prusia Federico II el Grande construyó numerosos palacios.



Sólo la noche del miércoles conseguimos salir de marcha a una hora razonable, tras los intentos fallidos anteriores. Nos llevamos la impresión de que en Berlín entre semana todo cierra a las 00.00.
El jueves fuimos a la Ópera a ver Los cuentos de Hoffmann.

Berlín me resulta demasiado grande para mí, que el sitio más grande donde he vivido ha sido Sevilla, pero aún así tiene algo especial que me emociona. Si no fuera por el maldito tiempo alemán, quizás viviría algún tiempo allí.
Y este fin de semana está en Würzburg el festival de grupos de música alemanes e internacionales Umsonst & Draussen, que significa Gratis y Fuera.