Fue un viaje fantástico, con un grupo de 30 estudiantes internacionales, preparado desde la Universidad. Viajamos con el ICE (el tren rápido de Alemania), y visitamos cada día museos y monumentos, edificios importantes y barrios. Llegamos el sábado y nos quedamos una semana, que se pasó volando.
Berlín, a pesar de ser la penúltima casilla del Monopoly de Europa, la capital de Alemania no es nada cara. Tiene tantos habitantes como Madrid, pero está muy expandida, no hay muchos edificios altos. Hay un barrio en el este lleno de estudiantes y bares donde hay medios litros de cerveza a un euro y pizzas a dos. Me quedé sin embargo con las ganas de probar la cerveza berlinesa a la que le echan zumitos y cosas y es de colores...
En la parte este hay muchos edificios con arquitectura soviética, un poco feuchos.
Los barrios del oeste son los de los ricos y son más caros, y es donde están la mayoría de los momumentos.
La Puerta de Brandemburgo es el símbolo importante de la época en que Berlín era la capital de Prusia, y por delante de ella pasaba el Muro de Berlín. Cerca de esta puerta está el edificio del Reichstag, el Parlamento Alemán, cuya cúpula fue reconstruida en 1999 y es de cristal. Cualquiera puede entrar gratis con una audioguía y subir arriba de la cúpula, que es mejor que pagar 10 euros por el ascensor que sube a la torre de la televisión. Al Parlamento se puede entrar cuando hay políticos y escuchar sus decisiones (según la audioguía).
Después de la II Guerra Mundial, Alemania fue dividida en 4 sectores bajo el mando de los países aliados, y Berlín en sí también: EEUU en el sur, Reino Unido en el oeste, Francia en el norte y URSS en el este. En 1948 los sectores de los aliados se unificaron y constituyeron la RFA, la parte soviética pasó a ser la RDA, y el oeste de Berlín pasó a ser una "isla" dentro de la parte soviética.
En agosto de 1961 la RDA empezó a construir el muro para evitar el paso de ciudadanos hacia la parte oeste. Cambiaron el grosor varias veces y añadieron mecanismos que se autodisparaban en las vallas metálicas e hirieron de muerte a muchas personas.
Hay un museo junto al paso fronterizo Checkpoint Charlie donde explican con muchas fotos, recortes de periódicos y arte la historia del muro y las distintas estrategias de fuga. En 1989 el muro se abrió y en 1990 la RDA se unificó con la RFA.
Enfrente del edificio del Reichstg está el Tiergarten (que no es el zoológico). Este jardín está repoblado, ya que en la postguerra se cortaron los árboles para leña y para utilizar la tierra como huerto.
Los otros museos que visitamos fueron el Technikmuseum, el Jüdisches Museum (es un museo buenísimo con historia de los judíos desde la Edad Media hasta ahora, muy entretenido y moderno) , y el Pergamonmuseum (con restos arqueológicos de la ciudad de Pérgamo y de Babilonia entre otros).
Visitamos Potsdam, que está a media hora en S-Bahn. Potsdam es la capital de Brandemburg. Es pequeño pero tiene un jardín enorme, el Parks Sanssoucci, donde el Rey de Prusia Federico II el Grande construyó numerosos palacios.
Sólo la noche del miércoles conseguimos salir de marcha a una hora razonable, tras los intentos fallidos anteriores. Nos llevamos la impresión de que en Berlín entre semana todo cierra a las 00.00.
El jueves fuimos a la Ópera a ver Los cuentos de Hoffmann.

Berlín me resulta demasiado grande para mí, que el sitio más grande donde he vivido ha sido Sevilla, pero aún así tiene algo especial que me emociona. Si no fuera por el maldito tiempo alemán, quizás viviría algún tiempo allí.
Y este fin de semana está en Würzburg el festival de grupos de música alemanes e internacionales Umsonst & Draussen, que significa Gratis y Fuera.