De repente hay muchos conciertos en la calle, festivales, teatro, barbacoas... Los "jardines de cerveza" abren y nadie se queda en casa. Las niñas toman el sol en bikini en los parques, los estudiantes se van al río, y los turistas aparecen por las calles del centro. Ya puedo decir que me quiero queda aquí, porque ahora es cuando más se disfruta. Se pueden hacer más cosas aparte de siempre salir a los mismos lugares donde van los Erasmus a emborracharse. Y he aprendido a tener mi propio Erasmus, hago lo que me da la gana con la gente que me da la gana sin tener por qué seguir a la masa de extranjeros. La pena es que me queda ya sólo mes y medio aquí.
El penúltimo fin de semana de junio fuimos al Sonst und Draussen.El 24 de Junio fue el Campus Lichter, arriba en el Campus, había grupos de gente tocando, casetas de comida y bebida, malabares y muchos estudiantes.
El 30 de Junio fue la Internationales Abend, un invento de la oficina de extranjeros de aquí. Los estudiantes montaron mesas con información de sus países en el Botanischer Garten, exposiciones de fotos de Erasmus y hubo música y malabares también. Es un excusa más para conocer gente y hablar, porque muchos puestos era muy sosos, excepto algunos como el de Rumanía.
Después nos fuimos corriendo con la bici a toda pastilla a la fiesta del vino del jardín de la Residenz antes de que cerraran las casetas. El río se ve así de bonito ahora.
El sábado de la semana pasada hizo el dia más caluroso del año y me fui de excursión en una furgoneta con un coordinador Eramus para los suecos, Johan, y un puñado de extranjeros más. Visitamos dos pueblecitos de al lado de Würzburg por la mañana; Dettelbach y Volkach, que están a la orilla del Main. Por esa zona el río va haciendo curvas y en los campos de alrededor hay muchos viñedos.
A almorzar fuimos a una Festung que hay por allí cerca convertida en restaurante, y nos pusimos púos. Para bajar la comida nos fuimos a un lago a nadar, y ¡allí entre los matojos secos encontramos un Coche de los Helados! A las 16.00 condujimos hacia Würzburg para ver en un bar ganar a Alemania contra Argentina.
El domingo hubo una fiesta en el Denklerblock, que es un conjunto de edificios donde vivían los obreros de las fábricas y ahora viven los estudiantes hippies. Montan en el patio interior una fiesta entre todos donde bajan sofás, lámparas de papel, comida y bebida y tocan grupos. Es una de las fiestas más famosas entre los estudiantes alemanes de Würzburg.
Ayer por supuesto quedamos Laura, Natalia y yo con nuestros amigos alemanes a ver el partido Spanien gegen Deutschland. Los alemanes también lloran. O al menos les brillan los ojos de pena. aún así nos fuimos todos a celebrar a la Sanderstrasse, la calle de los bares donde se ve el fútbol y se celebra, gane quien gane.
Hoy he ido al laboratorio y todos los alemanes que se rieron de mí ayer, han venido a saludarme y a pedir la tortilla que les prometí si perdían. ¡Pero tendrán que esperar hasta el lunes! En el laboratorio me tienen ya cariño, a pesar de que de vez en cuando se me escurre algo de las manos y lo parto. O de que me intento escaquear de las presentaciones de los miércoles a las 9 de la mañana. De todas formas estoy un poco estresada porque me queda un mes ¡¡y no tengo resultados para mi proyecto!!

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